Yeja! Qué tal freaks resacosos de títulos y demás gente del Madrid, qué tal os empieza la semana? Imagino que bien, que supongo que allí os será fiesta, (Sorry Pinia, Fuensalida Is Not Torrijos), seguro que os lo pasáis de puta madre con las actividades que os tiene orquestadas su Excelentísimo, a saber: rutas en bici por Torrijos, por si no te lo conoces; pirotécnia, absternse de llevar camisetas de Licra, a no ser que estés petao y te creas que te quedan bien; Ofrenda floral al Cristo, Imprescindible; Y bailes variados a cargo de la hiper-conocida Orquesta Centauro, fiestón asegurado. (Cualquier coincidencia con la realidad pura coincidencia, me lo he inventao, si quieres saber lo que va a pasar de verdad sales de esta página, te coges el eco y verás que bien explicaito viene toh).
Tras un par de semanas sin posts de los lunes, vuelvo, no con más gracia, pero si la pedantería, o prepotencia, como me decían que tenía en el Santísimo (Grinch, no me odies por venir de donde vengo!! :-s), que caracteriza a un post de aprendizaje de estas características. Hoy quiero hablaros del stop-motion desde el punto de vista de alguien que no tiene ni puta idea de animación, ni de planos ni de cuales son los canónes para hacer buen cine y como Von-Trier los ha roto todos de manera magistral haciéndole poseedor de una legión de gafapastas con el chocho dando palmas.
El stop-motion es esa técnica que se basa en grabar imágenes estáticas consecutivas para aparentar el movimiento de cosas (qué bien explicao).
Cuando hablo de stop-motion no me refiero a las pijadas que hacen los gafapastas ahora con una camara de fotos y toda la tarde libre, si no a cuando en el mundo del cine no había otra forma de hacer efectos especiales, que eran los años 30, tú llamabas al tío que te tenía que hacer a King Kong pal viernes por la tarde y te decía: sisi, tu tranquilo, que tengo yo aquí 18 kilos de arcilla, te voy a hacer a King Kong, tiranosaurios de los de antes, de cuando creíamos que caminaban erguidos, diplodocus y to lo que tu quieras (era la época de la depresion, antes la gente curraba más).
Otra gran joya de esta técnica es Jason y los Argonautas, repetida 50 millones de veces en telemadrid, donde no vemos nada mas que cosas guays y bien hechas. Qué hidra, Qué gigante, Qué… bichos con alas, pero sin duda lo mejor del mundo es ese ejército de esqueletos, este tenía la excusa de vivir en los años 60, pero Sam Raimi hizo lo mismo 30 años después y seguro que pensó: madre mía, que bien me ha quedao esto.
Esta mierda de post ha sido inspirado en Terminator, ese pepino eclipsado por su secuela, concretamente en la escena final con el Terminator, ya solo el esqueleto, sale andando por la fábrica esa como si fuera un cojo de las dos piernas (lo quería poner pero no hay videos de youtube, pero merece la pena su revisionado, ajdasjdj), pero parece ser que eso es otra cosa llamada go-motion que se inventó George Lucas para Star Wars y que era mejor, se nota claramente la mejoría.

Y muchas más cosas de las que no voy a hablar, que le den por el culo a pesadilla antes de navidad y pesadilla antes de navidad 2, Wallace & Gromit funden y si tenéis ocasión de ver los Mundos de Coraline, hacedlo. Y antes de irme decir que esta noche a las 15:30 estreno de Santa Agonía (no tiene nada que ver con Silvia Saint) en crainblogradio y a partir de las 24:00 La Fundición a cargo de un servidor. Adiós caras guarras!





