Ayer me apetecía estar sentado contigo en un banco mirando la gente pasar. Febrero, hace frío, el tiempo estaba nublado y en cualquier momento empezaría a llover, a pesar de que las condiciones no se reunían yo quería salir, respirar aire fresco. Me apetecía cruzar miradas con desconocidos, entrelazar distantes nexos por un momento para ver como inmediatamente seguían su camino sin mirar atrás , imaginar sus pequeñas vidas anónimas y saber que no despierto interés en ellas, simplemente la certeza de pertenecer al mismo mundo y al mismo género homo. Me gusta sentirme uno menos, un simple espectador, observador de cada detalle individual en todo ser humano, asombrarme, sorprenderme con la diversidad y sentirme igual de diferente que cada individuo en la concurrencia del fenómeno humano.
Ayer, quise evadirme, estar ahí fuera, salir de aquí a la intemperie y olvidar lo demás, dejar de pensar para poder volver a sentir, sentir que sigo vivo aunque mis arterias conduciendo antirefrigerante lo desmientan a cada segundo, tenía real ganas de notar la nariz helada, las orejas frías y el viento haciéndome casi llorar. Hubiera querido hacer de viejo, sentarme contigo en un banco y mirar los coches pasar, pegarte si veo un beetle y simplemente hablar, de unas y otras cosas.
Hoy me apetece subir la persiana de mi habitación y disipar ésta penumbra, quiero volver a ver la luz del día, regular bien alta la música mientras cribo la montaña de ropa y trastos que desplazo del sillón a la cama. Entre mis sábanas huele a DonaKaranNY, pero hay que considerar un matiz, si, hoy, a diferencia de ayer prefiero el oxígeno del ciprés desde el otro lado de la calle, tu fragancia se evapora: abro la ventana de par en par a ritmo de The resist stance de Bad Religion, entra un torrente de aire, depura el ambiente, mis pulmones descartan nitrógeno, arremeten contra el CO2 eliminan imperfecciones y encuentro el compuesto que necesito para seguir funcionando aunque sea a trompicones. Respiro.
Por primera vez no busco resolver el rompecabezas sino disfrutar intentándolo
solo



